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lunes, 28 de abril de 2014

Crónica del Concierto: Dorian + Mirémonos - Sala La Riviera (Madrid)







Tras la longeva gira de “La Ciudad Subterránea”, Dorian se encontraban con un reto que superar: igualar el éxito de ésta o ir más allá incluso. A los cuatro años de su publicación, presentaron “La Velocidad del Vacío”, y su usual omnipresencia en todo festival veraniego que se tercie parecía encaminarlos a este propósito.

Entre una lluvia primaveral y otra, pudieron defender “La Velocidad del Vacío” por fin en la sala madrileña, antes de adentrarse en tierras latinoamericanas.
“Contad a vuestra pareja, a vuestros amigos o compañeros de trabajo que anoche estuvisteis en un concierto de música independiente, que apoyáis la cultura” decía un eufórico Marc a la multitud, “apreciamos mucho que estéis esta noche con nosotros, sabemos que Madrid es una ciudad donde hay mucha oferta de conciertos, y realmente nos emociona que nos hayáis elegido a nosotros”.


Acompañados de Mirémonos, una banda joven y emergente de la capital (banda a la cual Marc se deshizo en elogios en cuanto a su creatividad y sonido diferente), prepararon a la audiencia un festival de contrastes, entre las melodías caribeñas con deje psicodélico de los madrileños y la electrónica más refinada de los de Barcelona.

Ataviados con camisas de estampados tropicales y el colorido más absoluto, acorde a su estilo musical, los miembros de Mirémonos hicieron presencia en el escenario.
Su línea de bajo, potente y directa, recordaba ligeramente a los Red Hot Chili Peppers y su peculiar estilo con este instrumento, además de dinámicas percusiones.

Nos regalaron “Horror Vacui”, “Porno”, “Jägermeister” (muy Two Door Cinema Club esos riffs de guitarra) y algún que otro tema como “Salsa” (“a nosotros nos gustan los ritmos latinos, pero odiamos la bachata, así que hemos compuesto una salsa”), animando al personal a moverse un poco más, tarea difícil para los teloneros en la mayoría de conciertos.
Todo ello para poner la guinda al pastel con “Hemingway”, una llamada de la naturaleza tal como reza su letra. Unos cuarenta minutos de duración que valieron la pena, y nos convencieron de que habrá que seguirles la pista, de momento, con su disco “El Triángulo de las Bermudas”.

Poco se hicieron de rogar Dorian, que dedicaron el concierto a sus fans más veteranos, algo que se pudo deducir teniendo en cuenta que abrieron el recital con “Te Echamos de Menos”, su primer single, eso sí, en una renovada versión más relajada y acústica que la que conocemos de “10.000 Metrópolis”.
Una gran sorpresa, teniendo en cuenta que era la presentación de su último disco en Madrid.


De todas formas, no tardaron en aparecer los nuevos temas, si bien no fueron muy numerosos; un setlist muy equilibrado entre las distintas etapas por las que ha pasado el grupo. Su evolución podía comprobarse simplemente escuchando “Tristeza” o “Soda Stereo” con “Verte Amanecer” o “Corta el Aire”. Esta última, sobre todo, despertó la euforia en sus fans más fieles, siendo uno de los temas que menos a menudo escuchamos en sus conciertos

El primer adelanto de “La Velocidad del Vacío”, “El temblor”, puso la nota sombría en el concierto. Muy alejadas de los dos anteriores discos, estas últimas canciones del grupo se distancian de la electrónica, continúan en la línea de letras metafóricas que tan bien les ha caracterizado siempre, y se acercan más a un pop-rock melódico que seguramente les abra a un público más amplio.

Vuelta a “La Ciudad Subterránea” con la primera sorpresa de la noche: la interpretación en acústico de “Estudios de Mercado” junto a Pepo Márquez de The Secret Society y con Belly a las voces junto a Marc. Un cambio a la estética del tema con buenísimos resultados.
“Veleros” nos trasladó a un lugar lleno de esa esperanza y esa sensación de poder contra cualquier fuerza cuando se quiere a alguien, antes de sumergirnos en la impotencia y desazón de “Ningún Mar”, momentos previos al temazo por excelencia, “Cualquier Otra Parte”, seguida de “La Mañana Herida” y una de las favoritas de la banda del último disco, “Las Palabras”.

A pesar de sus ganas, los catalanes no dieron su mejor concierto, aunque sus fans lo disfrutaran como tal. Algún desafine que otro siempre se puede perdonar, pero les faltaba fuerza para terminar de convencer al público más exigente. Los fallos técnicos en el micrófono de Marc, claro está, no ayudaron a esto. Sobre todo en “Solar” y “Paraísos Artificiales”, donde más que nada, intuíamos la letra. Se veía la frustración en la cara de Marc, que sabía que no se le estaba escuchando bien, hasta que el problema se solucionó finalmente.

Después llegó el clímax de la noche, salpicado de confeti y serpentinas con “La Tormenta de Arena”, donde no se necesitó oír la voz de Marc, la locura se desató y el suelo temblaba bajo La Riviera. La coronación con “Los Amigos que Perdí” no lo fue todo, ese falso adiós terminó en una interpretación acústica entre el público de “Simulacro de Emergencia”, íntimo y bello momento que compartieron con todos los asistentes, alargando el bolo a las dos horas de duración.
Podrían haber dado mucho más de lo que dieron, quizá sin los fallos técnicos hubiéramos disfrutado de un concierto diferente, pero la sensación de esa falta de pasión e intensidad, ¿también habría desaparecido?


Texto y Fotografías: Marta García Torrejón

domingo, 16 de marzo de 2014

Davile Matellán + Itziar Baiza & Nacho Mur - Sala Boite Live (Madrid)




Tras meses de crowdfunding para poder financiar lo que sería su nuevo disco, “Cálido Ciclo”, Davile Matellán volvió a subirse el pasado jueves a otro escenario madrileño. Tras el fin de gira en Café La Palma el pasado septiembre, llegaba el turno de presentar estas nuevas canciones en sociedad, alternándolas con las ya conocidas de “Eólica Tú”.

Pero los encargados de dar por comenzada la noche, a eso de las nueve y media, fueron Itziar Baiza y Nacho Mur, que con su pop-folk fueron abriendo boca a la abarrotada sala, que colgó el cartel de “entradas agotadas”.

La guitarra acústica de Itziar y la eléctrica de Nacho, sumado a la voz delicada, pero no carente de fuerza de ella, nos hicieron un recorrido de media hora de duración por su proyecto en conjunto.

Comenzando por “Da Igual”, la cantante se presentó a un público un tanto disperso en primera instancia pero que fue cogiendo ganas conforme Itziar y Nacho nos confirmaran que no son un dúo musical cualquiera, sino que su talento quedó expuesto en los escasos seis temas que pudimos escuchar. “Mi Luz”, “No Te Quedes” o “Botón Del Pánico” fueron otros estandartes sobre los que los dos artistas abrieron paso a Davile Matellán y su banda minutos más tarde.

“Ha sido corto pero intenso, como las mejores cosas en la vida”, decía la sonriente Itziar antes de empezar a tocar “Tus Trucos y Los Míos”, un broche para esa media hora con la que se dieron a conocer entre los allí presentes. Sin duda, todo un descubrimiento.

Oscuridad en la sala para recibir a Davile y Cárdenas a la guitarra, Dani a la batería y las incorporaciones de Gabriel Peso al teclado y Dani Moreno al bajo.

“Spoiler” nos puso sobre aviso, con una ingente cantidad de energía y ganas, que ése no sería “un día cualquiera”. Acostumbrados a más tranquilidad en sus conciertos, nos encontramos con una agradable sorpresa en estos ritmos más cañeros y alejados un poco del estilo más acústico del que da señas en otros directos.

“Nubes Sintéticas”, otro adelanto de “Cálido Ciclo” que ya fue difundido por las redes hace poco tiempo atrás, continuó por una senda más melancólica que el anterior tema. Con muy buena acogida por parte del público, tocaba escuchar algún clásico ya en sus conciertos, como lo es “Lions Dance”, antes de presentar la nueva “Mi Premio Nobel”.

Mucha firmeza, fiereza y a la vez delicadeza en una misma noche; nos sorprendió escuchar en la primera mitad la esperada “Los Dirigibles” y la dulzura con la que es tocada siempre, de las canciones más mimadas del grupo, y de las más queridas por el público.

Llegó el turno de la primera colaboración de la noche, “Sumergibles”, cantada a dúo con Amy Jo Doh, cantante de Amy Jo Doh & The Spangles, y hermana menor de Pete Doherty.


Tras esta colaboración de lujo, “Otra Tragedia Griega” y la coreadísima “Enérgica” fueron también platos fuertes del repertorio de la noche, sobre todo esta última, en la que el mismo Davile bajó al público megáfono en mano para asegurarse de que no quedaba ni un alma por cantar con él.

Terminando ya el concierto, “Cuando Todas Las Ciudades Arden” volvería a recordarnos por qué Davile es uno de los cantautores más críticos con la situación sociopolítica actual, una letra agresiva aderezada del mejor acompañamiento instrumental que sintetizó muy bien por medio de acordes la rabia que Davile quería expresar.

Pero tocaba ir terminando, y María, de Mäbu, salió al escenario para cantar “Un Mundo Contigo”, un tema redondo que no dejó a nadie sin conquistar. Por último, con “Serás Khaleesi” se despidieron, antes de volver a la carga con las tres últimas bombas de la noche: “Un Atlas”, “Shalma Tiene Un Plan” y la muy exigida por el público, “Rubik”, que dio por finalizada la muy enérgica y cálida hora y cuarto de concierto en la medianoche madrileña.

Un buen directo, con pasión y energía, donde se puede vivir la música con la misma intensidad con que la tocan Davile y los suyos.


Texto y fotografías: Marta García


jueves, 5 de diciembre de 2013

Crónica del Concierto: Glasvegas + Miss Caffeina - Sala Arena (Madrid)

Un frío aterrador, una tarde algo ennegrecida y una corta espera eran los componentes idóneos para disfrutar de buena música en directo, o eso esperábamos anoche los asistentes que nos agolpamos en la Sala Arena. Glasvegas presentó junto a Miss Caffeina su nuevo trabajo 'Later...When The TV Turns To Static', que salió a la venta el pasado septiembre, ante el público español que nos acicalábamos en pleno centro de Madrid.


DSC_0169Primeramente, mencionar a los teloneros Miss Caffeina, que nos siguen mal acostumbrándonos con un buen directo, pero que anoche decepcionó por unos continuos fallos de sonido y una excesivamente corta duración de su bolo (eran los teloneros, no esperábamos más la verdad).

Sonaron sobre todo temas de su último disco 'De Polvo y Flores', aunque por supuesto no se olvidaron de su anterior disco "Imposibilidad del Fenómeno". La verdad es que supieron defenderse bastante bien en directo a pesar de los problemas de sonido ya mencionados, sabiendo asumir bien su rol de teloneros y amenizando la espera a los allí presentes.


Mientras esperábamos a los escoceses, la habitual música que suena entre concierto y concierto era esta vez diferente. Depeche Mode o Bowie hacían menos dura la espera.

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Una espera que sería bastante breve. La Sala Arena parecía no llenarse ni a la mitad, solo asistentes incondicionales del cuarteto escocés se agolpaban frente al pequeño escenario del lugar. Comenzaron con el single de su tercer trabajo, el que precisamente da título a éste, 'Later...When The TV Turns To Static', sin mucho movimiento pero con un buen sonido. La noche se fue amenizando mezclando continuamente temas primerizos con actuales, dando fruto a algún griterio por parte de los asistentes – no sólo españoles, algún foráneo incluido en la pista – que medio llenaban la sala. Lo mejor de la noche se podría decir que fue los ritmos oscuros que fabricaba la batería, Jonna Lofgren, enérgica y pegadiza en numerosas ocasiones durante la velada.


El público en ocasiones bastante frío como el exterior de la sala, fue en a veces un reto para los escoceses. Aún así, tras los temas "Geraldine' y 'Daddy´s Gone", los asistentes parecieron comenzar a entrar en el show. "The World Is Yours", "Ice-Cream Van", "It´s My Own Cheating Heart That Makes Me Cry",  "Go Square Go" o "Lots Sometimes", fueron algunos de los más coreados, junto por supuesto, y ya en el encore, la gran "Flowers & Football Tops" o la potente "I´d Rather To Be Dead (Than Be With You)", con una energía contenida que de vez en cuando James Allan rompía con su voz.


Una cosa está clara, y es que no es una banda capaz de mover a masas (aquí en Madrid no pudieron llenar ni mucho menos una sala no excesivamente grande como la Sala Arena), pero sí se puede apreciar a una formación con un buen directo bajo el hombro reforzado con nuevos temas que dan mucho juego a la hora de presentarlos encima de un escenario. Los fans incondicionales de Glasvegas seguro se fueron con un buen sabor de boca.


Texto y fotografías: Daniel Conti

martes, 19 de noviembre de 2013

Crónica del concierto: Izal - Sala B (Murcia)

IZAL
Sin duda el grupo de moda, ese grupo que a pesar de tener una existencia de apenas 3 años, de prescindir de un sello discográfico y de ser tan humildes, han conseguido a pasos agigantados esa fama y reconocimiento (y bien merecido) que los han llevado a donde se encuentran ahora. Con un sold out conseguido a falta de dos semanas de que se celebrara, tuvimos la suerte de poder asistir al concierto de Izal el pasado sábado, un concierto que tras el asombro del quinteto madrileño, decidieron no dar tregua a la ciudad repitiendo el domingo para todos aquellos que se quedaron sin entrada del día anterior.
Con una sala llena, aunque con una comodidad considerable, un público formado por jóvenes y no tan jóvenes, y una media hora de retraso dio comienzo el espectáculo. Tal vez ellos alucinaran de haber conseguido dos fechas consecutivas en la capital murciana, pero nosotros alucinamos nada más empezar el directo, con un público que desde la primera canción ya estaba cantando las letras, como si de un grupo veterano al que llevaban media vida escuchando se tratara.

IZAL
Dieron comienzo con “Despedida” (título un tanto extraño para comenzar una actuación), canción que pertenece a “Agujeros De Gusano” reciente nuevo disco que están presentando en su gira por la península. Debemos destacar que la primera parte del setlist tuvo un claro predominio de canciones de este último trabajo como “Asuntos Delicados”, “Tóxica”, la canción que da nombre al disco y el nuevo single “Hambre”, que fue precedido por “Extraño Regalo” para invitar a unirse a la fiesta a los fieles de Mike y los suyos por su primer trabajo.

Llegados al ecuador del show, mientras Mike cambiaba de guitarra nos recordaba su paso por uno de los festivales en los que dejaron una gran huella, el Sonorama, recordando un video muy especial para ellos, exacto, era el momento de “Qué Bien”, el sonido del ukelele preparaba el terreno para lo que sería una fiesta parecida a la que ellos vivieron en la Plaza del Trigo de Aranda del Duero (nos hubiera encantado que estuviera el chico del balcón).

Tras esta canción comenzaban a escucharse unas risas y unos suspiros pregrabados, una combinación de guitarras que podrían recordarnos a una película del oeste y una letra que decía ‘Relájate, conseguiste conquistar a todos’, no sabemos si “Jenna Fischer” conquistaría a alguien, pero lo que estaba claro es que a nosotros ya nos tenía metidos en el bolsillo desde el principio. Como pequeño percance hubo un imprevisto, una cuerda rota que provocó un pequeño parón, pero que no sería problema gracias a la rapidez de Alberto y a los amenos chistes de Mikel.

IZALTras “Pánico Práctico” llego el momento de los epílogos, donde nos fijamos en el tercero, con el que se volcaron completamente en “Resurreción y Venganza” junto a un público que alzaba las manos en esos momentos tranquilos, bailando al ritmo de esos sonidos de teclado y como era de esperar, cantando. Se echaban de menos canciones del primer álbum, suerte que “Tu Continente” llegaría para quitarnos ese gusanillo del estómago.

Entendemos que es normal que el público cante las canciones del grupo al que van a ver en concierto, pero esa noche fue un caso aparte, con momentos en los que a veces se escuchaba más a la sala cantando al unísono que al propio cantante, no podemos culpar a nadie, y consecuentemente podemos deducir que se nota cuando un grupo es querido por su buen hacer y cuándo le van las cosas bien, tras verlos arropados por esas voces podemos asegurarlo.

Faltaba un final apoteósico, y como era de esperar llegó el turno de una de las canciones más conocidas de los de Madrid, era el turno de la canción que da nombre al primer trabajo de la banda, “Magia y Efectos Especiales”. Como si de ello tratara la noche, fue tomando intensidad hasta romper en el momento en el que ‘empieza el baile’, con esa peculiar letra que consigue enganchar a cualquiera al ritmo que marcaba Mike y ese final que nos devuelve a la calma. Terminamos así con un clásico, “La Mujer de Verde”, canción que a nuestro parecer fue muy acertada para cerrar un espectáculo de hora y media de duración con un setlist que supo combinar a la perfección esos dos discos autoeditados que los han catapultado a lo más alto del panorama nacional.


Texto y fotografías: Alberto Hernández

martes, 12 de noviembre de 2013

Crónica del concierto: Kakkmaddafakka - Sala 12 & Medio (Murcia)

Kakkmaddafakka¿Quién dijo que los domingos son para descansar? Kakkmaddafakka es ese grupo que siempre tienes ganas de volver a ver, los noruegos son capaces de sacarte siempre una sonrisa; y qué mejor manera de acabar la semana que asistiendo a un concierto de los de Bergen en la mítica sala murciana 12 & Medio.
La banda de Stian, los hermanos Vindenes y compañía, están de gira en nuestro país de la mano del Live Circuit de Budweiser, una gira que ya ha pasado por Barcelona, Girona, Valencia, Alicante, Murcia (nuestra parada) y Sevilla, finalizando con los destinos de Madrid, Zaragoza y Santander.

Se nota que en Murcia se les tiene un gran aprecio, y es que tras su reciente paso por el festival SOS 4.8 no nos extraña, ese recuerdo es más que suficiente para volver a subirse al barco. Con una sala a reventar, un público esperando, otros hablando o simplemente tomando una cerveza, algunos se preguntaban “¿Volverá Jonas (teclista) a acabar en calzoncillos como en el SOS?”, está claro que estos chicos dejan huella allá por donde pasan.

Apenas con unos minutos de retraso, el show comenzó con la aparición de uno de los dos coristas de la banda, con esa enorme e inseparable bandera blanca que los acompaña, agitándola de un lado para otro y dejándola quieta durante unos segundos tapando el escenario. Tal vez unos pocos sabrían lo que venía a continuación, pero para sorpresa de muchos, al caer esa bandera aparecería Kristoffer ya sentado en su batería empezando una intro que después sería acompañada por el violonchelo de Pål y la puesta en escena del resto.

KakkmaddafakkaComenzaron con temas de “Hest”, su primer disco, “Touching” fue una de ellas. Serían precedidas por las primeras encargadas de mostrar ese segundo trabajo que están presentando en la península (“Six Months Is A Long Time”), como el nuevo hit llamado “Young”, “Lie” y “Gansta No More”.

 La energía que desprenden invita a moverse y a bailar desde la primera hasta la última canción, tal vez sean esas alegres melodías, esas coreografías tan bien cuidadas y elaboradas acorde con las canciones, o puede que sean los sorprendentes movimientos de Jonas al borde del ataque epiléptico mientras toca su teclado, pero de lo que estamos seguros es que los que estuvimos allí no dejamos de seguir ninguna canción. Cosa que fue respondida por el grupo de forma positiva, mostrándose muy extrovertidos (menuda novedad), bromistas y chocando el puño entre canción y canción con los más cercanos al escenario.

Otra de las cosas que entran dentro de su espectáculo, y que ya tienen la costumbre de hacer, es la de preguntar quién hay en la sala que cumpla años, con su correspondiente felicitación por parte del grupo, afortunada aquella persona.
Llegados a la mitad del concierto, pudimos escuchar una canción en español que nunca nos habríamos esperado en su setlist, se trataba de “Bailando”, esa canción de Paradisio que encajó a la perfección con el show. Cabe mencionar que algunas de las canciones más seguidas fueron “Heidelberg”, con los puños en alto, “Is She” con una multitud cantando ‘Is she old enough for me?’ y por supuesto “Restless” entre otras (a nosotros nos cuesta decantarnos por una), llegando al descanso con el último corte del segundo trabajo, “All About You”.

KakkmaddafakkaTras esos minutos de apagón y las peticiones de otra canción, salió a escena Stian con una guitarra acústica. Llegó el momento de bajar las revoluciones, era el momento de “Saviour”, la que ,a pesar de ser la canción más lenta de “Six Months Is A Longs Time” nos cautivó, escuchando la letra sobre esa peculiar chica, con los mecheros encendidos alzados en el ambiente. Y es que hay canciones capaces de hacerte olvidar por un instante dónde estás, y ésta es una de ellas.
Tras este parón, y para volver a recuperar ritmo, continuaron con “Forever Alone”, como en todos los conciertos, siempre tiene que ocurrir algo, por eso no se nos podía olvidar mencionar las dos fans que saltaron al escenario a bailar junto al grupo y que finalmente Jonas acabó invitando a a una de ellas a sentarse junto al teclado durante la canción, finalizando así un espectáculo que duró hora y media con “Drø Sø”, siendo capaces de hacer que todo el público se agachara para acabar saltando y terminando una fiesta como sólo ellos lo saben hacer.

Tras esa noche en la que predominaron las risas y el buen rollo, podemos decir que Kakkmaddafakka siguen en su línea, una trayectoria de la que aún siguen cosechando los frutos debido al buen hacer de su estilo, tanto en los escenarios como en el estudio.


Texto y fotografías: Alberto Hernández

domingo, 10 de noviembre de 2013

Crónica del concierto: Youth Lagoon + Absolutely Free - Sala But (Madrid)

Youth Lagoon y su magia inundan Madrid en un onírico concierto en la sala But

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Hay conciertos de esos que a uno le cuesta olvidar. Te despiertas al día siguiente con la imperiosa necesidad de escuchar esas canciones que constantemente resuenan en tu cabeza, vas caminando por la calle y no puedes evitar tararear o silbar algunas de esos temas, esas melodías que de cierto modo se quedan grabadas en tu cerebro, impregnadas en tu memoria, deseando haber vivido por siempre en ese extraño mundo que, sólo algunas veces, se construye en un concierto. Y es que lo que ocurrió ayer en la sala But de Madrid fue mágico.

Si bien es cierto que ayer Suede estaban también en la capital presentando su último disco, nosotros no tuvimos ninguna duda en decantarnos por el proyecto de Trevor Powers, es decir, Youth Lagoon. Y es que la simple idea de poder adentrarnos en el mundo de Powers era razón más que suficiente. 
Su segundo trabajo, "Wondrous Bughouse", es sin duda uno de los discos del año, pocas veces se puede escuchar una obra tan personal, donde la imaginación y la mente del joven Trevor se desnudan, se liberan, como si de un ejercicio por desprenderse de todo lo que lleva dentro se tratase. 

Pero antes de todo, debemos hablar de los canadienses Absolutely Free, los que fueron los encargados de abrir el concierto conquistaron a más de uno y más de dos anoche. Su mezcla entre la electrónica (me recordaron un poco a Darkstar en este aspecto), ciertos momentos pop, ciertos rock, y las altas dosis de ruido que emplean en su directo dejaron unas magníficas impresiones de lo que es capaz de hacer este cuarteto de Toronto. 

Ojo a su progresión porque, si bien es cierto que sólo tienen tres temas grabados en estudio, son tres auténticos temazos. Ofrecieron unos 35 minutos de concierto donde dejaron perlas como "Clothed Woman, Sitting", "Glass Tassle", pero sobre todo el temazo que es "UFO", con un hipnótico y trepidante final, con una batería endiablada que daba muestra de la potencia de su directo. 
Habrá que seguirles la pista muy de cerca.


Con las buenas sensaciones que nos habían dejado se acercaba el momento más esperado. 
Pasadas las nueve y media de la noche subía al escenario Trevor Powers, acompañado por supuesto de su habitual banda de apoyo en directo. Apareció ataviado con una de esas camisas-túnica que suele lucir, unos pantalones pitillo negros y una aparente fragilidad, respaldada sobre todo por su corta edad (apenas 24 años) y una cara que parece quitarle incluso unos cuantos más. Sin embargo poco duraría esta ilusoria visión, pues fue comenzar el concierto y demostrar a todos su increíble madurez. "Attic Door" y "Sleep Paralysis" sirvieron como prueba inicial. Un inicio demoledor que sumió completamente al público en ese místico, psicodélico, infantil en algunas ocasiones y oscuro y tétrico en otras, fruto de la creatividad, la imaginación y el subconsciente, mundo del joven Powers.

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Trevor es, al menos en apariencia, alguien tímido, alguien que plasma en sus composiciones su particular visión de las cosas, a modo de vía de escape con el mundo real, con un mundo que quizá no está hecho para alguien como él, alguien diferente. Y es que debido a un fallo técnico se vio obligado a "hacer tiempo" hasta que éste se solucionase y tuvo que entretener al público de alguna manera, el modo fue hablando tímidamente con éste. Ahí se apreció realmente bien su introvertida y cohibida personalidad. 

Continuaron con la potencia que encierra "Pelican Man", donde se pudo comprobar, como durante toda la noche, lo sublime que estuvo la banda, empastando realmente bien con Trevor; logrando transmitir los miles de matices que encierra cada tema, llevando de manera sobresaliente al directo todo el trabajo de estudio.

 Momentos más sentimentales y nostálgicos aparecieron en la preciosa "17", con esa frase que según él le dijo su madre y la cual le define perfectamente: "Don't stop imagining. The day that you do is the day that you die" (No dejes de imaginar. El día que lo hagas será el día en que te mueras). 

Uno de los hechos que más me llamó la atención fue la rabia con la que entonaba algunos temas, con una fuerza que sobrepasaba, y con creces, la distancia física con el público, esa barrera que en limitadas ocasiones se rompe por completo. Alejándose en algunos momentos de sus (casi) místicos teclados y sintetizadores, se acercaba en ocasiones al público, que disfrutaba de la sobrenatural actuación que estaba teniendo lugar. "Mute" fue mágica, toda una explosión de sonido, un auténtico orgasmo para nuestros oídos, nunca unas disonancia pudieron sonar mejor. Un éxtasis que se vio complementado más adelante con, entre otras, "Raspberry Cane" y "July". 


Youth Lagoon 072Aunque sin duda el gran momento de la noche se lo llevó "Dropla". Ese animado y tranquilo inicio que tiene el tema fue degenerando poco a poco. Powers entonaba eso de "you will never die, you will never die, you wil never die..." con una fuerza tremenda, acompañado de unas diabólicas notas al teclado y de un público que le acompañaba en su positivismo extremo, en eso con lo que todo niño piensa de pequeño: "tú nunca morirás". 

Desapareció del escenario junto a su banda, para poco después volver y concluir una absolutamente brillante actuación con una potente "The Hunt", que nos dejó con un aún mejor sabor de boca. Agradeciendo de nuevo a la gente su presencia se marcharon.

Y es que como dije al principio hay conciertos que no es fácil olvidar, conciertos de esos que firmarías un pacto con el diablo para poder vivirlos otra vez. 


Texto y fotografías: Jaime Ludeña

sábado, 9 de noviembre de 2013

Crónica del concierto: Triángulo de Amor Bizarro + Autumn Comets - Sala Joy Eslava (Madrid)

Dejarse la piel en directo sí que funciona, Triángulo de Amor Bizarro consiguen una nueva "Victoria Mística" en Madrid.

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Tener a Triángulo de Amor Bizarro en Madrid siempre es un lujo, los gallegos venían a presentar su nuevo y excelente disco "Victoria Mística". Les acompañaban los madrileños Autumn Comets, que venían a presentar su nuevo álbum "Moriréis en Camboya", publicado el pasado febrero.

La numerosa banda, formada por Julián P. Campesino (guitarra y voz), Pablo P. Campesino (batería), Emilio Lorente (guitarra), Gonzalo Bautista (Teclados y programación), Manuel Moreno (Viola/Arreglos) y Mario Perez (bajo), estuvieron alrededor de 40 minutos sobre el escenario. Tiempo en el repasaron en su mayoría los temas de este último trabajo, aunque no se olvidaron tampoco de su primer LP "A Perfect Trampoline Jump", alternaban temas lentos, que en ocasiones nos hacía dudar si realmente después venían TAB, con otros más potentes, demostrando el buen hacer de la banda.

Triángulo de Amor Bizarro Joy 221Buenas sensaciones dejaron sobre el escenario, mostrando que, si bien no han llegado aún a calar en la primera escena independiente de nuestro país, tienen tablas y un enorme trabajo detrás, con una genial instrumentalización que hacía que en ciertos momentos apareciera incluso la épica.

Tras ellos llegaba el plato fuerte de la noche, el momento que todo el mundo esperaba. Los gallegos Triángulo de Amor Bizarro, con Isa Cea al bajo y la voz, Rodrigo Caamaño a la guitarra y a la voz también, Zippo al sintetizador unas veces y a la segunda guitarra en otras, y por último Rafa Mallo a la batería, se subían al escenario de una sala Joy Eslava que, sin llegar al sold out, presentaba una magnífica entrada. 

Y es que, a pesar de que es la tercera vez que visitan la capital en ocho meses, siempre nos vemos obligados a ir porque son, sin duda alguna, uno de esos grupos que cada vez que ves en directo se te hace la boca agua.
Contando lamentablemente, con un pequeño gran inconveniente el limitador de sonido. Los gallegos viven por y para el ruido, es uno de los elementos fundamentales en su música, y sí hay que ponerse puntillosos y poner alguna pega habría que reseñar que quizá ayer faltaran algunos decibelios más, pero como decimos, ellos no podían hacer nada. 

Triángulo de Amor Bizarro Joy 214
"Somos Triángulo de Amor Bizarro y estamos muy felices de estar en Madrid, con la mierda, Esperanza Aguirre y demás..." comentó Isa nada más comenzar el concierto, refiriéndose por un parte a la huelga de basureros que azota Madrid por las medidas del Ayuntamiento de contratar empresas privadas que prevén recortar sueldos y despedir a más de mil trabajadores; y por otra seguir demostrando el amor que profesa Isa a la ya ex presidenta de la Comunidad de Madrid. 

Sin mucha más palabrería y con "La Malicia De Las Especies Protegidas" comenzó el imparable vendaval. Potencia, fuerza y rabia son sólo algunos calificativos que describen lo que hacen estos gallegos en directo y desde nada más comenzar se notó. Fueron encadenando himno tras himno, repasando temas de los tres discos que llevan hasta el momento, los tres sobresalientes trabajos que los están encumbrando hacia quién sabe dónde, porque desde luego el límite no lo vemos por ningún lado. La suciedad de "El Himno De La Bala" precedió a la tanda de canciones de "Victoria Mística" que encadenaron sin parar; "Estrellas Místicas", cuyo "sonríe, ostia, sonríe, ostia..." fue, como no podía ser de otra manera, coreadísimo. La gran carga de crítica que posee "Enemigos Del Espíritu" (a título personal es uno de mis temas favoritos de toda su discografía), la furia controlada de "Un Rayo Del Sol", que fue in crescendo, comenzando con un calmado bajo de Isa que, poco a poco, y sin casi darnos cuenta, nos sumergía en un auténtico torbellino de distorsiones y ruido; y por último "Delirio Místico".

Rodrigo volvió a erigirse como voz principal para entonar esa tétrica balada de amor con nombre de videojuego que es "Super Castlevania IV", y para, a continuación, dejar a todos los que allí estábamos helados ante la consistencia y la atmósfera que toma "Clara" en directo, una oscuridad alimentada por el reverb, por esa letra que reza "quiero mi sangre, quiero mi sangre..." y por esas infinitas distorsiones que van tornando a un final apoteósico con un Rodrigo totalmente desatado. Brutal.

Pero cuando parece que han llegado a su máximo y el show no puede ir a más nos vuelve a sorprender a todos con "Robo Tu Tiempo" y la fantástica "El Fantasma de la Transición", con un público para el que el calificativo de "entregado" se queda corto. En todo momento coreando los temas, saltando, cierto sector también formado un pogo (como es habitual en los conciertos de TAB), en definitiva: pasándolo bien y disfrutando.
"Lo Hispano Marcha - La Banca Paga" continuó con el show, mostrando el buen trabajo que hace siempre Rafa Mallo a la batería. Tras ésta encadenaron sus dos mayores hits (la verdad es que casi toda su discografía podría llevar este título...); hablamos de "Amigos Del Género Humano" y "De La Monarquía A La Criptocracia" provocando el éxtasis y la locura entre el público.

Apenas unos tímidos "gracias" de vez en cuando entre tema y tema. Fueron a cañón dejando poco, por no decir nada, de espacio entre cada trallazo que soltaban. Rondaban los 45 minutos desde el inicio y poco tiempo quedaba ya de concierto; la fuerza de "Ellas Se Burlaron De Mi Magia", con la presencia de Rodrigo al micro, precedió al momento de Isa en "Isa vs El Partido Humanista", ese tema que podría convertirse en todo un himno en estos tiempos que corren, además Cea mostró su dedo a relucir cuando entonó aquello de "¡lo malo del gobierno es que gobierna!", sin duda toda una declaración de intenciones...

Triángulo de Amor Bizarro Joy 201Aún quedaba una más. Rodrigo dijo algo que no pudimos entender bien (suponemos que serían agradecimientos a la gente) antes de destrozar, casi literalmente, el sonido con ""El Crimen: Cómo Ocurre y Cómo Remediarlo", intentando traspasar esa barrera de decibelios que no dejaba rebasar el limitador de sonido de la sala. Todos absolutamente extasiados, Isa por el suelo, Rodrigo golpeando el micrófono, acercando la guitarra a los amplificadores...
Dejando claro que, parafraseando a ellos mismos, dejarse la piel en directo claro que funciona.

Poco más de 50 minutos (por si alguien no lo sabe es la duración habitual de sus conciertos) pero, ¡qué 50 minutos!  fuerza, potencia, garra, trallazo tras trallazo, 100% Triángulo de Amor Bizarro. Aún así, sí es cierto que, ¿a quién no le gustaría hora y media de los gallegos?. Pero como se suele decir, lo bueno si breve, dos veces bueno. 

Impresionantes.



Texto y fotografías: Jaime Ludeña




viernes, 8 de noviembre de 2013

Crónica del concierto: Miles Kane + Pull My Strings - Sala Joy Eslava (Madrid)


El artista británico logra consolidarse en solitario en una Sala Joy Eslava llena hasta la bandera.

Parece que fue ayer cuando un prácticamente desconocido Miles Kane, por entonces vocalista de The Rascals, compartía proyecto con Alex Turner en The Last Shadow Puppets. Desde entonces el proyecto en solitario de Miles no ha hecho más que ascender. En un primer momento presentando su primer disco “Colour Of The Trap” como telonero del propio Turner ,en la gira de presentación del “Suck It And See” de Arctic Monkeys, y ahora ya brillando con luz propia presentando su último trabajo “Don't Forget Who You Are”, publicado en junio de este mismo año.

Miles Kane llegaba a Madrid como último destino dentro de su gira por nuestro país, en los días previos había estado actuando en Barcelona y Bilbao.
Los leridanos Pull My Strings han sido los encargados de abrir los conciertos en las tres fechas, y con ellos se iniciaba la velada madrileña.

En el poquito tiempo que estuvieron encima del escenario demostraron de lo que son capaces, y la verdad es que nos dejaron con muy buenas sensaciones. Lograron llamar la atención del público (cosa que rara vez se ve con unos teloneros) y hacer que estos aplaudieran, saltaran y, lo que es más importante, no se hiciera nada pesada la espera.

La banda, formada por Pau San Martin ( bajo y voz), Miquel Allué (guitarra y voz), Joan Amenós (bateria) y Xavier Botargues, repasó  temas como “Monday(7 A.M)”, We Are All We”, “Shake Shake” o “A Morning Without You ( Won't Make Me Strong)”, todos ellos presentes en su recientemente publicado primer trabajo, de título “Dora Bay”.

Lo dicho, habrá que seguirles la pista.

Pero el verdadero protagonista de la noche estaba aún por salir. Puntualísimos y a eso de las nueve y media de la noche subían al escenario Jay Sharrock a la bateria, Ben Parsons a los teclados, Phill Anderson al bajo, George Moran a la guitarra y quien se llevó, obviamente, la mayor ovación; el líder, guitarra y cabeza pensante de todo: Miles Kane. Aunque eso sí, su estilismo como siempre va por separado; una camisa de leopardo y unos pitillos blancos que se llevaron más de una y más de dos fotos.

El británico mostró una increíble vitalidad desde el minuto cero,  y es que se podrán poner en duda ciertas cosas, pero desde luego su entrega, que fue total, y sus dotes de showman no. Entró como un torbellino interpretando “You're Gonna Get It”, y el público se volvió loco, la gente se contagió de la energía  que derrocha el ex vocalista de The Rascals, continuamente haciendo poses, acercándose a sus fans y haciendo disfrutar al público. Un público que, al menos en la zona donde nosotros estuvimos, respetó bastante la actuación (cosa que lamentablemente últimamente está siendo complicado encontrar). Continuó con “Taking Over”, otro tema de su último trabajo.
Y es que si éste ya se llevó los coros intantáneos del público, lo que ocurrió con “Rearrange” no tiene nombre.Saltos, manos al aire y un Miles Kane animando hasta a la gente de las plantas de arriba de la Sala Joy Eslava, y es que se nota que tiene unas tablas sobre el escenario impresionantes.

“What Condition Am I In?”, “Quicksand”, “Better Than That”… el británico alternaba temas de los dos discos que lleva publicados hasta el momento. Si bien no estuvo especialmente hablador entre canción y canción, no faltaron los agradecimientos a todos los allí presentes al concluir los temas.

Aunque quienes no pudieron quejarse ayer bajo ningún concepto fueron las primeras filas. A la poca distancia que hay desde el escenario hasta la pista (concretamente nada) se le sumó un Miles chocando las manos de la gente, acercándose hasta ellos demostrando sus dotes con la guitarra, animando a cantar aún más fuerte… incluso en una ocasión el británico cogió un móvil de un fan para grabar tanto al público como a toda la banda desde el propio escenario, sin duda un auténtico showman. Y lo que es aún más importante, y no en todos los conciertos es siempre así, es que él disfrutaba, se le veía feliz con lo que hacía, y eso era parte importante del motor que motivaba a la gente, y tema de discusión a la salida del concierto. Escuché varios comentarios del estilo “si es que se le ve que disfruta”, “esta es la diferencia de alguien que lo da todo, a alguien que hace lo justo”…

Con “Give Up” y “Darkness In Our Hearts” siguió sudando energía por cada poro de su cuerpo. Sin embargo llegaría un atisbo de calma con un par de temas de “Colour Of The Trap”, los medios tiempos “Take The Night From Me” y “My Fantasy”. Aunque teniendo en cuenta quién estaba en el escenario, no hubiera sido bueno apostar porque durara mucho más, y así fue. Los toques electrónicos de “Tonight” precedieron a dos de los momentos grandes de la noche. Dos himnos que sonaron consecutivos. El primero de ellos fue “Inhaler”, el pegadizo y potente estribillo fue coreado por toda la gente que allí se encontraba, que por cierto no lo hemos comentado pero el concierto ya llevaba con el cartel de “todo vendido” desde hacía unos cuantos días, a pesar incluso de que anoche tuvo lugar también el primer concierto de Pixies en Madrid.

El segundo fue ese tema que habla de no olvidar quién eres, de no renunciar a tus raíces, y es que “Don´t Forget Who You Are”, que además da título a su último LP, con apenas unos meses de vida ya se ha convertido en todo un himno en la carrera del artista.  Serviría además como broche momentáneo a la velada. Y es que tras unos minutos de esperavolvía al escenario, aunque eso sí, esta vez con la compañía únicamente de su guitarra acústica.



Era el momento de la relajada “Colour Of The Trap”, pero funcionó igual que la calma que precede a un terremoto, esa energía contenida que tiene que acabar saliendo de alguna manera.

Y así ocurrió, la banda volvió al escenario, Miles Kane no paraba de animar al público diciendo en un marcadísimo acento inglés “¡¡¿estáis preparados para vivir la mejor canción de vuestra jodida vida!!?”, así comenzó la locura que fue “Come Closer”.

La gente sabía que era el último tema, las últimas notas de Kane a la guitarra, sus últimas poses y lo dio todo, no hizo falta ni que Miles pidiera los coros al público pues éste ya lo hizo por sí solo, ¡y de qué manera!.

Sin duda no hubo mejor forma de cerrar el concierto. Algo menos de una hora y media en la que el de Birkenhead ofreció lo mejor de su repertorio y de él, menos de hora y media en la que se consagró sin duda en su aspecto en solitario, ya no se tiene que asociar su imagen a la de Alex Turner, ha logrado, por méritos propios labrarse su carrera y consolidarla aún más si cabe en conciertos como el que dejó anoche en la sala Joy Eslava de Madrid.

Bravo Miles Kane.

Texto y fotografías: Jaime Ludeña

domingo, 27 de octubre de 2013

Crónica del concierto: Supersubmarina + Nunatak + Remo Persutti - Bienvenida Universitaria Cartagena

Nos gustan las bienvenidas universitarias y esta vez nos hemos desplazado hasta Cartagena en busca de más conciertos. Estrella Levante se moja con su primera fiesta de bienvenida en esta ciudad, tras el éxito cosechado de la capital murciana. (Aquí nuestra crónica del BUM murciano).

El cartel estuvo formado por grupos nacionales, en este caso por el talento de la zona como Remo Persutti, otros de la tierra, los cartageneros Nunatak, y los jieneneses Supersubmarina. Podríamos destacar la impuntualidad de los horarios, o la escasa asistencia debido a las otras actividades universitarias programadas para las fiestas de bienvenida, modestia aparte, el Campus Muralla del Mar fue el lugar ideal para albergar tal evento esa noche junto a un público muy heterogéneo.

P1120568 Los primeros en dar comienzo a esta primera edición fueron Remo Persutti, un grupo que nos pareció muy curioso por sus letras (la mayoría en castellano) y que nos podría recordar a ese estereotipo de banda californiana de los 90s, con un cantante líder que entre canciones aprovechaba para hacer algunos comentarios a una considerable velocidad (¿De dónde sacaba el aire este hombre?). Presentaron su trabajo ‘Welcome To The Orfidales’ con canciones como ‘Suaves Noches Diver’, ‘Ya No Duermo’ y por supuesto ‘The Orfidales’. Se sumó al espectáculo la colaboración del bajista y segundo guitarrista a las voces para dar fin a la actuación. Especial mención para el batería y a sus divertidos comentarios antes de empezar cada canción, responsable de hacer de esto un concierto acogedor y con un ambiente de muy buen rollo.


Empezamos a notar algo más de asistencia en la explanada de la muralla y al poco tiempo dio comienzo Nunatak. El conjunto cartagenero consiguió atraer a más público con un espectáculo que destacó por su sonido, ese sonido que nos suena natural, acústico, su estilo cercano al folk da buena cuenta de ello.

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Podríamos hablar de la instrumentalización, acompañada por instrumentos de los que no siempre disfrutamos como el ukelele o el violín, además de unas voces que, como ellos mismos describen, son "épicas y a la vez delicadas". Tocaron canciones de su EP que recibe el mismo nombre de la banda, algunas de ellas fueron ‘Volverá a Nevar’, ‘Luz en su Voz’, ‘Roedor’ y ‘La Cuarta Dimensión’, finalizando este agradable concierto con ‘Soy Viento, Soy Fuego’. Cabe mencionar que el guitarrista (Gonzalo) también es conocido como el bajista de otra de las bandas de esta ciudad como Bad Sugar.

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Miramos hacia atrás y ya nos cuesta ver dónde está el final del público, la explanada comienza a tener una cantidad considerable de personas y tras unos minutos salen a escena los de Jaén, ese grupo que en estos últimos años se ha ido haciendo más accesible para una mayor variedad de público. Su primer disco de larga duración (‘Electroviral’) sería el encargado de dar comienzo a la fiesta con ‘Eléctrico’, no es necesario decir que el concierto estuvo dominado por José Chino y su carisma, pues todo el mundo estaba volcado en él y los suyos. El setlist lo conformaban canciones de toda su carrera profesional, con una perfecta combinación entre ellas que no daban tregua para dejar de saltar, bailar, cantar y aplaudir.  Sin embargo no faltaron tampoco temas de su último y bastante irregular trabajo. Canciones como ‘Santacruz’,  ‘Canción De Guerra’, Hermética’, ‘Tecnicolor’ y ‘De Las Dudas Infinitas’, se iban alternando con otras de su primer largo como ‘XXI’, ‘Supersubmarina’ y ‘Niebla’.

Pudimos observar un líder muy seguro de lo que hacía, como de costumbre, que no paraba de animar al público e incluso a levantar el puño al ritmo de canciones. A pesar de ser aún una temprana hora, nos íbamos acercando al final. ‘En Mis Venas’, esa canción que puede engañar a cualquiera que no haya escuchado nunca al quinteto andaluz, pues tras esa primera parte lenta, vino esa parte más animada y movida, con un final que se alargó durante unos minutos.

P1120665 Llegados a este punto, Chino, Pope, Jaime y compañía se bajaron del escenario; un merecido descanso antes de un bis que pondría la guinda a la noche de bienvenida universitaria, con un público que indudablemente no se cansaba. Tras dar las gracias a los que nos acercamos esa noche y a los que hicieron posible esta primera edición continuaron con temas como ‘Puta Vida’, los cuales prepararían el terreno para ese final tan esperado, esa canción con la que muchos conocimos a los chicos de Baeza, ‘Cientocero’.

Tal vez se echaran de menos alguna canción tan característica de ellos como ‘LN Granada’, pero no podemos quejarnos. Felicitamos a Estrella Levante por añadir otro lugar a donde llevar la música y esperamos que en un futuro podamos seguir asistiendo a este evento con unos carteles con un mayor atractivo para el público.


Texto y fotografías: Alberto Hernández

Crónica del concierto: Automatics + Les Panches Surfers - Sala Taboo (Madrid)


Los asiduos de los viernes noche en Malasaña tuvieron en la calle San Vicente Ferrer anoche una cita ineludible, especialmente aquellos que vivieron la escena independiente musical de finales de los noventa, en la que Automatics fueron un referente para los grupos que más tarde llegarían. Desde Linares (Jaén), han vuelto después de doce años de separación para lanzar un recopilatorio con lo mejor del grupo desde sus orígenes.

Anoche pudimos asistir al esperado concierto por fans veteranos del grupo y nuevos admiradores que no habían tenido ocasión de verles antes.

Sus teloneros fueron los madrileños Les Panches Surfers, que subieron al escenario con sombreros de mariachi y máscaras típicas mexicanas. A continuación, disfrutamos de 40 minutos de homenajes instrumentales a temazos como “Blitzkrieg Bop” de los Ramones o “Lovesong” de The Cure.

Comenzaron con “Intoxica”, mítico tema de The Centurians. Con un toque más mexicano, acorde a su atuendo, “Mapache” fue el siguiente corto. Lo sucedieron “Malagueña” y “Penetration”. Si bien la total falta de voz en el concierto quizás hizo que se nos alargara un poco a algunos, su buen sonido y adición de matices más rock a sus versiones, les hicieron ganar puntos.

“Brown Beach” y el tema mítico de los Ventures, “Secret Agent Man” motivaron algo más al público, que les escuchaba con interés.

Continuaron la fiesta con “The Shape Of Things To Come” y “Bigotes”, en el punto de inflexión de su concierto, sin bajar intensidad, pero empezando a despertar impaciencia e inquietud por los verdaderos protagonistas de la noche, y tras otra tralla de temas que parecían sacados de títulos de crédito de las películas más tarantinescas, culminando en “Journey To The Stars” y “Squad Car”.

Automatics aparecieron entre vítores, tras un sorteo de una guitarra eléctrica (el concierto estaba patrocinado por la marca Eastwood) que se llevó un afortunado asistente. Entre distorsiones, una de sus señas características, y la grave voz de José Lozano, aún más distorsionada aún que los ecos garajeros de las guitarras que abren “Black Beach”.

“Emilio” despertó más al público con sus toques grunge. Más temas de su recién publicado recopilatorio “1991-2001”, como “Suicide” o “TV Preacher” continuaron apareciendo en el setlist. Sin embargo, había algo que fallara, y es que daba la sensación de que todos los temas parecían uno solo, alargado hasta el infinito. El público no parecía muy convencido, pero aún así, sus fans fieles disfrutaron hasta el último minuto de su música.

“French Boyfriend” fue el siguiente corte, quizá algo más melódico y fácil de escuchar, entre murmullos del cantante y un guitarreo in crescendo que favorecieron a su rápida digestión. “Stupid Boys” nos acercó a su parte más noventera, ya que se publicó este tema en 1997 dentro del álbum “Space Rock Melodies”, que, engañando con un comienzo tranquilo, nos dejó con sus distorsiones tan características bien marcadas en la cabeza.

Le siguieron la pista de cerca “Psycho Fucker”, “Between Two Stars” y “Hello, Goodbye”, entre coros ocasionalmente ininteligibles, pero con la fuerza e intensidad inalteradas desde el comienzo del concierto, eso sí.
Del EP de “TV Preacher” se sacaron de la manga “My Way”, que sorprendió a los fans más acérrimos, antes de interpretar el más conocido de sus temas, “Watch Over You”, el momento de la noche.

La clausura de la noche de revival se acercaba con “Swayfest” y “Electric Captain”. Mientras nos era algo demasiado intenso o cargante a algunos, se notaba que el grupo echaba de menos las tablas y ponía todo de su parte para hacer de ésa, una noche memorable.

Era el momento de bajar el telón, y el grupo se retiró satisfecho tras tocar “Open Space”, “To Be Alive” y “Popstar”.

En definitiva, convencieron a sus más cercanos y fieles seguidores, pero al modesto número de asistentes, no tan conocedores de su discografía, resultaron algo tediosos, sin menospreciar el incalculable valor que esta banda ha aportado a grupos que hoy en día son referentes del indie español.


Texto y fotografías: Marta García

domingo, 20 de octubre de 2013

Crónica del concierto: Papa Topo + Axolotes Mexicanos - Sala Siroco (Madrid)

En una tarde-noche de sábado en la que la capital estaba plagada de interesantes conciertos (Dinero, Pauline en la Playa, El Último Vecino...) nosotros nos dirigimos a ver a Papa Topo. Teníamos muchas ganas de ver a Adriá Arbona y compañía presentando su último EP "Sangre En Los Zapatos (Mi Amor)", además les acompañaba a modo de teloneros Axolotes Mexicanos, un trío de adolescentes en los que el tonti-pop se mezcla con unas irreverentes letras (los fetos, los zombies y la droga son elementos habituales en ellas) y unos ritmos en ocasiones cercanos al punk.

No sabíamos que nos íbamos a encontrar y lo que se vio fue a una Olaya que, quién sabe si fueron los nervios o cualquier otro motivo/excusa, no paraba de equivocarse en las letras y en las notas del teclado, demostrando que aún están muy verdes. Pero lo que es innegable es que hicieron pasar un buen rato al público y que temas como "Me Gusta Ser Una Gorda", versión de aquel "Me Gusta Ser Una Zorra" de Las Vulpes, o "Infectados" fueron incluso coreados por el público. Tiempo hubo también para un "homenaje" a Fraga en "Mi Amigo de Vigo", soltándole auténticas perlas como "Fraga, Fraga, métete en mis bragas
quiero que seas mi amigo y me comas todo el higo" o "iremos de la mano, paseando en verano
aunque con tanto calor empeorará tu olor "; así como para invitar a un amigo de la banda e interpretar "Oso Panda", reivindicando el verdadero punk.

 En resumidas cuentas, veremos qué dirección toma el grupo en un futuro, porque tienen un sello personal, que no es poco, y aunque ni ellos mismos se lo crean, pueden llegar a ser un auténtico soplo de aire fresco en nuestro pop.

Enlace permanente de imagen incrustadaPoco más de 10 minutos y aparecían en escena los verdaderos protagonistas. La formación habitual ya sin Paulita, y con Sònia Montoya (bajo y coros),  Adrià Arbona (teclados y voz principal), Julia Fandos (flauta travesera y voz), Omar Ballester (batería) y Ferran Puig Bosch (trombón, coros, segunda guitarra), y esta vez con la baja también de Óscar Huerta que está de Erasmus en Dinamarca.

Comenzaron con un tema de su último EP. "Milano" sirvió de prefecto tema introductor para llevarnos a esa atmósfera 200% pop que tan bien sabe construir Adrià. "Acomodador" y "Siesta" fueron los siguientes, y los que se encargaron de poco a poco ir metiendo al público en el concierto.

Aunque eso sí, todo es mucho más fácil cuando comienzan a sonar hits como "Lo Que Me Gusta Del Verano Es Poder Tomar Helado", haciendo incluso no echar en falta a la carismática Paula.
Y es que sí, es cierto que su abandono de la banda fue un duro golpe para los fans, pero seamos sinceros, ayer la gente bailó, saltó, se lo pasó bien y, si bien puede quedar algo de nostalgia, Julia ha sabido asumir bien su rol. Por supuesto más secundario que el de Adrià, que no olvidemos que ha sido desde siempre el cerebro del grupo, estuviera Paula o no. Por tanto dejemos ya el debate porque Papa Topo siguen siendo igual de grandes.

Si los Axolotes Mexicanos tuvieron tiempo para hacer un par de versiones, Papa Topo no fueron menos y rindieron homenaje a Los Fresones Rebeldes y su "Medio Drogados", así como un "Yo Quiero Bailar" de Sonia y Selena que más adelante comentaremos. Siguieron repasando su mini LP "Rotación y Traslación" tocando "Roselles i Esbarzers" y "En Un Momento", aunque no sin antes estrenar un tema completamente nuevo, "Chico de Plutón", el cual escucharlo sin acordarnos de Guille Milkyway sería tarea más que complicada. No olvidemos que la cabeza de La Casa Azul tiene mucho que ver en la producción de los temas del grupo.

Enlace permanente de imagen incrustadaLa polivalencia de Adrià quedó demostrada en esa bossa nova de título "Diumenge", continuando con "Robot" y aquella antigua "Capuchas de Lluvia". Pero si aquello ya estaba consiguiendo convencer a todo el mundo, el final no pudo ser mejor. "Sanguijuela" (que a título personal me parece de sus mejores temas) enlazó, como dijimos antes, con una versión del "Yo Quiero Bailar" de Sonia y Selena. Tras un frenesí de baile sonó "La Chica Vampira" y, por si parecía poco, con "Oso Panda" llegó la locura.


Y es que si en principio puede parecer un tema infantil, empujones, pogos y demás se sucedieron entre el público. Un público que por cierto no lo hemos comentado pero era de lo más variado, gente de todas las edades se reunió ayer en la Sala Siroco.

La breve pero enérgica "Meteoritos en Hawaii" sirvió para caldear más aún el ambiente antes de comenzar con el tema que cerraría el concierto. Como no podía ser de otra manera, el single de su último EP, "Sangre En Los Zapatos (Mi Amor)" fue el encargado de hacer mover a todos los allí presentes por última vez, y vaya si lo consiguió. Fue el broche ideal para demostrar que Adrià Arbona y compañía siguen madurando, siguen creciendo, y lo que es más importante, no tienen tope.


Fotografías y texto: Jaime Ludeña

Crónica del concierto: BUM Estrella de Levante (Editors, Dorian, Varry Brava y Balthazar) - Plaza de Toros de Murcia

Balthazar, Varry Brava y Dorian acompañaron a unos Editors que arrasaron llenando la Plaza de Toros de Murcia 



Comienza el curso y tenemos la suerte de poder asistir a la bienvenida universitaria de la capital murciana, un evento organizado tanto por la Universidad de Murcia como por Estrella Levante y situado en la plaza de toros de la ciudad. No hay que subestimarlo, pues en su cartel ha contado con grupos internacionales como Delorentos, Kaiser Chiefs o los mismísimos Wilco, así como grupos del panorama nacional como Second, The Leadings, Supersubmarina o Lori Meyers.

Los encargados de encabezar el cartel de este año han sido Editors, los de Birmingham aprovecharon su paso por España en su gira de presentación de su último disco ‘The Weight Of Your Love’ para hacer una parada en esta ciudad, acompañados de Balthazar, un grupo procedente de Bélgica al que se le ha asignado el puesto de teloneros en esta gira. El cartel lo completaban Dorian y Varry Brava.

Los primeros en abrir la noche, y muy puntuales, fueron Balthazar, una banda de la que podemos decir que nos llevamos una grata impresión y que suenan a ellos, han conseguido ese sonido que los caracteriza y los
diferencia del resto.

 Comenzaron con ‘Blues For Rosann’ de su disco debut, aunque su escueto y corto setlist (nueve canciones) lo conformarían una buena selección de temas de sus dos trabajos. La instrumentalización y la combinación de los mismos fue un factor clave en un concierto del que unos pocos pudimos disfrutar; dada la poca gente que nos encontrábamos a esa temprana hora. Algunas de las más seguidas fueron ‘The Oldest Of Sisters’, ‘Listen Up’ y ‘Do Not Claim Them Anymore’, con ‘Blood Like Wine’, canción de su debut que sería la encargada de finalizar un pequeño gran concierto.

El ruedo comenzaba a llenarse y media hora más tarde era el turno de los locales Varry Brava. Nos habían avisado de que nos tenían preparada una sorpresa, estábamos sobre aviso. Salieron a escena con ese peculiar vestuario que los hace ‘únicos’, con un Óscar que vestía su inseparable pañuelo rojo, camisa azul y sus curiosos pantalones (merecían ser mencionados), vestuario que también pudimos apreciar en el Dcode Festival. Tirando de un setlist formado por ‘Demasié’, aquel disco debut que los lanzaron a la fama por toda España.
No faltaron las ganas de bailar con ese pop ochentero y música disco al que nos tienen acostumbrados con canciones como ‘No Te Conozco’, ‘Ritual’ y ‘Templo’, entre tanto baile no podía faltar uno de sus himnos ‘Calor’. Si decimos que el público estaba a muchas revoluciones nos quedaríamos cortos, pues en la recta final aún faltaban ‘No Gires’ y ‘Radioactivo’, con un grupo muy entregado bailando e interactuando entre ellos y los asistentes.
 Cuando pensábamos que esto ya se acababa aún quedaba la “sorpresa”, se trataba de la aparición del encargado de los sintetizadores en The Leadings, también conocido con el pseudónimo de Lofelive cuando trabaja en solitario. ¿Más ganas de bailar? Lofelive y Varry Brava dieron fin al concierto con el remix de ‘Vicino A Te’ (la versión italiana de ‘Calor’).

Tras este cierre de concierto por todo lo alto y con una plaza de toros que ya se empezaba a llenar hasta en las gradas, daba comienzo la actuación de Dorian. Los barceloneses han estado todo el verano recorriendo la geografía española  presentando su último disco, ‘La Velocidad Del Vacío’.

Desafortunadamente, Marc comenzó con problemas en su guitarra, pero no sería un problema de gran importancia, ya que se solucionaría gracias a la rapidez de los técnicos y a la capacidad del líder de la banda para tratar con estas situaciones tan embarazosas y a la vez comunes. No faltaron canciones de su disco ‘La Ciudad Subterránea’ como ‘La Tormenta De Arena’, ‘Paraísos Artificiales’ y ‘La Mañana Herida’, y por supuesto del último trabajo. ‘El Temblor’ fue una de las más significativas para el propio grupo por el lugar donde fue grabado y las referencias que se hacen a México en él. Para nuestra sorpresa contemplamos un dueto de percusión con platillos durante ‘Arde Sobre Mojado’ que quedó a la perfección en un espectáculo que finalizó con ‘Los Amigos Que Perdí’.


Tras concluír pudimos observar entre los asistentes un efecto “tsunami” que nos sorprendió, una marea de gente se retiraba tras acabar Dorian, dejando a muy pocas personas frente al escenario, pero al poco tiempo llegó la consecuente oleada de fans de Editors, una gran cantidad de jóvenes, y no tan jóvenes que llenó el ruedo y las gradas de la plaza. Fue el único grupo que tuvo un ligero retraso en cuanto a los horarios, pero la espera mereció la pena. Tom Smith y los suyos salieron al escenario para comenzar con ‘Sugar’, uno de los temas de su último disco con el que enseguida se metieron al público en el bolsillo y con un Tom que nos cautivó con sus movimientos sobre el escenario, para continuar después con ‘Someone Says’ de su primer trabajo. El setlist era similar al utilizado en los días previos en Madrid y Lisboa, embarcándonos en un esmerado repertorio que comprendía canciones de toda su discografía.

No faltaron ‘Smokers Outside The Hospital Doors’, ‘Bones’, ‘An End Has A Start’, ‘Munich’ y ‘Bullets’, así como los nuevos temas. Ningún problema para ‘A Ton Of Love’, ‘Honesty’ o ‘Formaldehyde’.

Llegamos a la segunda mitad del concierto, en la que Tom se sienta frente a su piano para tocar una canción un tanto especial para algunos y un tanto siniestra para otros, se trataba de ‘In This Light and on This Evening’ la intro del disco de 2009 al que da nombre, y que fue aumentando la intensidad, preparando el terreno para ‘The Racing Rats’, un hit del que gracias a él muchos conocen a los de Birmingham, pero que a nuestro parecer le faltaba algo de volumen a la guitarra principal.
Para finalizar no podía faltar la rompe pistas ‘Papillon’, un cierre que se alargó hasta los diez minutos, con el líder de Editors frente al sintetizador y su guitarra, una voz con eco al final y un público muy entregado, saltando, gritando y aplaudiendo. Se podría decir que en ocasiones rozaba la monotonía, pero a quién vamos a engañar, fue un final bastante acertado. Damos gracias a Tom por una noche de la que disfrutamos bastante y que apostaríamos a que él también, puesto que estaba que se subía por las paredes (en realidad era al piano, pero nos encantaba).


Fotografías y texto: Alberto Hernández (@AlbRitter)

viernes, 11 de octubre de 2013

Crónica del concierto: Sr. Chinarro - Teatro Lara (Madrid)

Antonio Luque llegaba con su banda a Madrid tras un par de meses sin visitar la capital, en concreto desde el festival Cultura Inquieta, en la localidad madrileña de Getafe. Regresaba para presentar su último disco "Enhorabuena a los Cuatro" , aunque eso sí, esta vez en un recinto cerrado, en el lleno de encanto Teatro Lara.

Desde el primer instante se podía comprobar que iba a presentar una gran entrada, y así fue. Casi lleno para recibir a uno de los nombres más importantes de la historia y del presente de nuestra música independiente. En activo desde hace más de dos décadas y con un total de catorce discos y unos cuantos EP´s en su haber no hay ninguna duda de que si sigue siempre al pie del cañón es por algo.

Es cierto que el tiempo pasa, él mismo lo dijo anoche en clave de humor "el tiempo pasa, no me doy cuenta pero es cierto, el tiempo pasa, las cosas cambian...bueno... menos los fascistas, esos siempre siguen ahí" decía el sevillano. Mucho más delgado, con más pelo y más barba que en sus inicios sí, pero hay algo que se sigue manteniendo, las buenas canciones, y ahí estaba él y su banda para recordárnoslo. 

Bastante pasadas las diez y media de la noche e invitación por parte de Estrella Galicia a una cerveza por persona antes de entrar al teatro mediante, al fin aparecían en el escenario los protagonistas: Antonio
Luque y su banda (no había teloneros). 

Sin mucha palabrería y tras encontrar al fin la púa que quería, "El Destino Turístico", al igual que ocurre en el último disco, era la encargada de abrir el concierto. Y es que si hemos de hacer un recuento de qué álbum se llevó más protagonismo, lógicamente fue "Enhorabuena a los Cuatro" (con un total de cuatro cortes), aunque eso sí, lo quemó desde bien temprano. "La Buena" y "Rechace Imitaciones" sonaron entre las primeras, con una potente "Hot Mothers" entre medias. 

Todo el set fue en formato eléctrico, echando de menos algún tema en el que Luque se quedara solo sobre el escenario con su guitarra acústica. A modo de petición popular sonó "Del Montón" (también lo hubiera hecho de no ser así). Se sucedían las canciones y los discos, desde singles más recientes como "Todo Acerca del Cariño", con la cual bromeaba Antonio diciendo que podía hacerse reggaetonero, o caniche, o perro de aguas (refiriéndose con esto último a su pelo) o "Más Grande que Barcelona"; hasta otros más empolvados ya como "El Lejano Oeste", sin duda uno de los momentos más bonitos de la noche esos "campo, qué bonito el campo, vamos con los niños y con las mamás...", demostrando que en la aparente sencillez de Chinarro reside el auténtico talento.

Pero si hemos de hablar de grandes momentos no podemos tampoco pasar por alto "Babieca". Lograron recrear a la perfección esa magia que rodea el tema, como si de una ensoñación se tratase, estirando al máximo ese sueño entre distorsiones y golpes de guitarra. De esos momentos que preferirías no despertar y seguir en esa "tierra de infieles, de muchos gitanos y payos". Aunque con un desayuno ya puesto en la mesa es más fácil despertar, y eso fue "Una Llamada a la Acción", una excusa perfecta para levantarse, dar palmas y cantar eso de "en un mundo mejor, habrá que hacer el amor...", todo un himno ya. 
Tiempo hubo también para estrenar canción, la cual escribió en Madrid hace no mucho según él mismo comentó; así como para dejar en nuestras retinas, oídos y en ese recobeco del cerebro donde se quedan las letras para cantarlas al día siguiente sin parar, joyas como "El Alfabeto Morse", "Los Ángeles", "El Rayo Verde"...
Antes ya se habían ido para tomar un pequeño descanso, del cual volverían para despedirse, o eso era lo que creíamos, con "Quiromántico".Y es que mucha gente abandonaba su butaca, sin embargo y ante la sorpresa de todos, tras unos minutos, la banda volvió al escenario. "La verdad es que me da vergüenza, me da vergüenza cantar esto ahora porque el Papa nuevo es argentino y tiene un buen rollo... Lo mismo lo arregla él todo ahora, quién sabe", comentaba entre las carcajadas del público para presentar "Catequesis" (mientras aquellos que se habían ido recuperaban sus asientos), tema dedicado a su hijo en el que Luque rabió "la Iglesia da susto y me huele a cabrón encerrado, me duele la especie animal y por mi hijo declaro...".

Y es que cierto es que no fue un concierto redondo, con tanta discografía es obvio que siempre se dejará alguno de nuestros temas favoritos en el tintero. También, como dije antes, una guinda hubiera sido algún tema en solitario, sin la banda, donde en un teatro adquiere mucha más intimidad de la que por sí solo contiene. Pero aún así, Antonio Luque, Sr. Chinarro o ese hombre de pelo espeso y barba aún más, llamadlo como queráis, demostró otra vez que aún hay gente que cree en la música, que cree en lo que hace y que tiene dos dedos de frente. Bravo.


Texto y fotografías: Jaime Ludeña Díaz 

sábado, 28 de septiembre de 2013

Crónica del Concierto: Anni B Sweet - Sala Joy Eslava (Madrid)

Saludó tímidamente con un “hola”, se colgó la guitarra y, ella sola en el escenario, comenzó a tocar los primeros acordes de un tema de su álbum debut, “Mr. D”. Su delicada voz pareció transportarnos a todos los que nos encontrábamos en la sala Joy Eslava a un lugar alejado de toda civilización. Y es que cuesta despedirse de giras como esta de presentación de su segundo disco, publicado en 2012, bajo el título “Oh, monsters!”.

La malagueña Ana López va ganando cada vez más adeptos según se recorre la Península de concierto en concierto (y no solo la Península, los mexicanos también han tenido la suerte de disfrutar de esta última gira). Y no es de extrañar, además de ser una trabajadora nata, sus conciertos llenan de positivismo a todos aquellos que pisan la sala. Otra artista de quien se puede decir que mejora considerablemente en directo respecto a estudio. ¿Quién no querría repetir después de vivir un show como el de anoche?

Su banda apareció al fin, tras los incontables aplausos que se sucedieron al primer tema de la noche.

“The Closer” fue la continuación a la introducción, mientras el público callaba para apreciar todos los matices que Anni y sus músicos nos brindaban. Empezaban así a sonar los temas de su genial segundo largo.

Algo más tranquila fue “Gone If I Close My Eyes”, más emotiva e íntima que la anterior, con un toque diferente a los otros dos temas, sumando violín y trompeta a los demás instrumentos, añadiendo una melodía característica que dejó muy buen sabor de boca.

Con unos ritmos más oscuros y misticistas, “Catastrophe Of Love” continuó el espectáculo, cuando eran poco más de las nueve y media de la noche, antes de que cogieran el relevo cortes de su primer disco, como “Again”. Pandereta en mano, Ana se sintió como pez en el agua interpretándola con su voz tan suave como potente ante el micrófono. “A Sarcastic Hello” y sus ritmos optimistas hicieron que el público abandonara su estatismo y coreara la letra de un tema cuya versión más movida y bailable nos presentó. Para continuar con la estela de “Start Restart Undo”, uno de sus singles protagonizó los siguientes minutos, en este caso, “Motorway”, que animó aún más el ambiente en la sala madrileña, y terminó de convencer al espectador más exigente, cuando quedaba prácticamente algo más de la mitad del concierto. Nos confesó que fue compuesta una vez que se perdió conduciendo por Madrid, “¿a quién no le ha pasado?”

Volviendo a “Oh Monsters!”, “Goodbye Child” tomó el relevo, ante una Ana dicharachera que nos contaba todo tipo de anécdotas con soltura y cierta timidez que le hacía aún más encantadora.

La preciosa “Missing A Stranger”, con toques sombríos de trompeta que volvían a callar al público para disfrutarla por completo, fue definida como “esos momentos en los que echas de menos a alguien a quien realmente no conoces, a alguien que, en realidad, es un extraño.”

Continuó la noche con temas como la demo “Land”, “Oh I Oh Oh I” y la marchosa “Ridiculous Games 260”, un temazo en toda regla.

Todo era una introducción para el gran momento de la noche: la colaboración de Noni, vocalista de Lori Meyers, donde cantarían conjuntamente “Religión”, canción del cuarto disco del grupo granadino, y en la que vimos por primera vez en toda la noche cantar en castellano a Ana. La química entre ambos y una versión diferente (e incluso mejor que la original para algunos), disparó las ovaciones del público y nos terminó de conquistar por completo.

El tema que abre su segundo disco, “At Home”, fue el siguiente en aparecer en el setlist. Volviendo a la tranquilidad, con las notas de un sintetizador lejano que realzaba la fragilidad de la voz de Ana, quiso poner el punto final (que terminaría siendo punto y aparte) a la noche, con “Remember Today”.
Pero aún quedaba tiempo para seguir disfrutando.

Regresó al escenario, ella sola de nuevo, con “Locked In Verses”, y nos encandiló una vez más. Cuando estábamos ya hipnotizados, “Tumbado En Mi Moqueta Azul”, volviendo al primer álbum y al castellano, nos trajo de vuelta con su dulzura, mientras se acercaba el final, introducido por “Lalala” y seguida por la genial y famosa cover de “Take On Me” (sí, la de A-ha), en la que Ana nos pidió participación y las burbujas de jabón invadieron la tarima del escenario.

“Getting older” y “Monsters” precedieron al broche final; “Shiny Days” sí ejerció la labor de punto y final.

“Los músicos siempre queremos terminar un tour haciendo cosas que nunca habíamos hecho sobre el escenario. Pero al final, te pones a tocar y lo único que importa es pasártelo bien.” No hicieron falta fuegos artificiales ni ornamentos, el telón cayó dignamente sobre la gira de “Oh Monsters!” dejándonos con ganas de más, y sorprendiendo a más de uno sobre el talento de Ana. Un fin de gira sobresaliente.


Texto y fotografías: Marta García